Mis claves para tener un matrimonio feliz

El noviazgo no es suficiente para conocer bien a la persona que vivirá a su lado “toda la vida”, si, porque el matrimonio es para “toda la vida”. Solo la convivencia diaria proporcionará poco a poco los datos desconocidos que durante el romance del noviazgo nunca se pueden obtener.

El matrimonio es un compromiso serio que lleva consigo responsabilidades muy profundas que son “hasta que la muerte los separe”. Obligaciones que quizá comiencen en la cocina, con las tres comidas diarias, o pagando la renta mensual.

Entonces, ¿se puede tener un matrimonio feliz toda la vida? La respuesta es: si. El mismo si que respondiste cuando te preguntaron: ¿aceptas a tu esposo como tu esposo? Sin embargo, advierto que no hay una fórmula mágica que se ajuste a la perfección a todas las parejas. Cada matrimonio debe crear estrategias muy particulares que se adapten a las circunstancias de cada quien. Aquí solo ofrezco algunos datos que me han ayudado a tener un matrimonio feliz:

 

  1. Acercarse a Dios. Por ser el matrimonio creado por Dios para representar el máximo amor entre un hombre y una mujer, debe estar conjugado de acuerdo al propósito divino con un gran sentido de humildad, alegría, delicadeza, fidelidad, paciencia, entusiasmo, lealtad, confianza entre otras virtudes que solo Él puede dar. Buscarlo es fundamental para alimentar el amor de la pareja.

  2. Él/Ella siempre primero. Dar en todo momento el lugar que corresponde, de esposo/esposa a cada uno. La pareja en primer lugar y luego los demás.

  3. Detalles a montones. No se requiere de gastos enormes de dinero. Un sencillo “te amo”, un delicado gesto de cariño, unas palabras halagadoras, un beso inesperado en la mejilla, una taza de café por la mañana, recordar los aniversarios, un mensaje de texto al teléfono móvil, una llamada a media mañana…, seguro dibujarán una sonrisa en el rostro de la pareja y en el hogar habrá paz, armonía y felicidad, será un "hogar luminoso y alegre"

  4. Dar el brazo a torcer. Aunque es común creer que siempre se tiene la razón, en el matrimonio es elemental dar el brazo a torcer, porque no siempre se tiene la razón.

  5. Estar bien presentados. Ocuparse por la apariencia personal de cada uno. Buscar tiempo para ir al salón de belleza, a la barbería, al spa para mantener el aspecto radiante del noviazgo.

  6. Dedicar un tiempo a solas. Salir a cenar, al cine, a compartir un café, un helado o unas copas. Darse un momento para conversar. Estos ratos fomentan la relación matrimonial y son propicios para conocerse más.

 

Además con el matrimonio se adquiere una nueva familia: suegros, cuñados, sobrinos, otros. El matrimonio es un “paquete completo” que debe permanecer en “las buenas y malas, en la enfermedad y en la salud, en la riqueza y en la pobreza…”En todo matrimonio se presentan situaciones a lo largo del camino. Lo interesante es aprender a sobrellevarlas. Ser inteligentes, tozudos, firmes, pacientes y muy creativos.

 

El matrimonio tal como lo hemos aprendido forma un vínculo indisoluble pero hermoso entre dos personas que se aman y respetan. Ambos deben superar con paciencia todos los tropiezos y dificultades que se les presente. Compartir alegrías y tristezas, celebrar los triunfos y aprender de las derrotas. Siempre dos como uno, nunca de forma individual, ya no son dos individuos separados, de allí en adelante son UNO.